
¿Donde se han metido todos los sastres? Y parecía que ya no quedaba ninguno, que se los había tragado la tierra, cuando sin darnos cuenta los vemos a diario, sentados en cada una de las butacas del Parlamento… “Estamos tomando medidas para esto, medidas para aquello”… Y no hay mejor palabra para definir su profesión, pues cada hebra suelta, que no cosida, de la nación es obra de uno o de otro.
–“Mamá, mamá, Marianito me a dicho que el paro ha subido” – dijo el pequeñín.
–“¡Ay Pepe luí, ya estás otra vez con lo mismo!, ¿y tú que le has contestado?”.
–Pues que todo eso era mentira y además le he enseñado unos dibujos muy chulos con barritas de colores y porcentajes que habíamos hecho en el cole”. –Contestó orgulloso…
Y a veces todo esto es digno de admiración, no mostrarse tensos e intentar aportar serenidad a miles de personas ante una situación tan dificil como lo es esta merece ser admirado.
Pero el que se aferra a una actitud tan crucial, siempre corre cierto riesgo, y en este caso puede parecer alejado de la cruel realidad y totalmente desinteresado de todos aquellos problemas de las propias personas que un día decidieron votarle como "pseudomarinero" que dirige el timon de sus próximos cuatro años... Esa persona suele salir perjudicada pues en este campo, es de gran importancia ser una persona muy próxima a su pueblo, así como ser capaz de transmitir cierta seguridad y tranquilidad, además de adoptar una serie de medidas medianamente razonables (por medio de la razón) que echen un cable a la hora de solucionar todos los problemas a los que nos enfrentamos. Si alguien es capaz de realizar correctamente su trabajo, sin perjudicar a otra persona, a esa persona le habrá costado un esfuerzo increíble. Esperemos que los políticos se pongan las pilas. La crisis empieza en Septiembre señores.
Todo esto es lo que ronda por la cabeza de cualquier español que vive en una familia de sueldo medianamente recortado. Este verano se ha vuelto loco. Y nosotros sin cancion del verano... ¿Pero que ha pasado?



