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domingo, 29 de marzo de 2009

Premisa.

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi tactica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mario Benedetti. Táctica y estrategia


Trae abril amaneceres azules, ocultando la luz de la luna en el fondo de la mar, en un cajón de cristal y olas. En ese cielo, las estrellas desaparecen, dibujando un halo blanco-azulado entre las líneas más bellas que guarda tu cabello... y junto a mí... el desconsuelo y los singulares misterios que traen sus lluvias...
Mira el cielo cada día más brillante, reflejando sus irónicos matices en el riachuelo palpitante de raíces.
Ahora mira el rosal que no soportó todo el invierno y que intenta subsistir a pesar del frío... como delataban las miradas, el augurio del fracaso ya anunciado hace un tiempo.
Abre de nuevo aquel libro. Continua por donde quedaste. Salta el prólogo y ve a aquella parte, donde cae el telón sobre ese frenesí que mientras brotó, incrementó nuestro universo y que lentamente se sumerge en lo que nadie quiso.
Trae este abril aromas de mar, susurro incontenible de esperanza entre su oleaje, brisa fina entre la arena... fotografías en sepia que permanecerán en la memoria, que incitarán la calma de tus pupilas...

... Regresa abril turbando los sentidos...


XiViRiFlÁuTiC!!!

viernes, 20 de marzo de 2009

Manos calientes y cabeza vacía... la vida

Cuán insignificante e incompatible con lo externo es la mente humana... y cuán enrevesada y complicada es la vida... Subidas, vueltas, giros, descensos, sorpresas al atardecer... sus recónditos recovecos, a menudo imperceptibles, acaban inquietando hasta el más agnóstico.
Tanto tiempo de formación, y sin embargo, le basta apenas un segundo para romper los esquemas y desarmar tus fortalezas utópicas que hasta entonces creías imperturbables al paso del tiempo.
Y es que nada persiste en esta vida cambiante. Y es esta fugacidad lo que le da sentido a la misma. Te hace ser consciente del paso del tiempo, del paulatino desaparecer de todo lo que nos ha acompañado, a cualquier parecer, desde siempre y que quizás nunca más volveremos a hallar.
Por desgracia, a veces los cambios son despiadados, aunque la experiencia nos ilustra de que no existe otra opción que reconocertos tal y como son y tal como suceden.
Los objetos que se aglomeran a nuestro alrededor, son testigos silentes de una vida de transformación continua que a veces consigue arrancarnos la lágrima insoluble, totalmente impredecible.
Así es la vida... esa película que te conmueve, esa mirada desde el rincón, la habitación que fue escenario de sonrisas... la ventana entreabierta que te recuerda a alguien... cada detalle, cada gesto contiene una triza de lo que verdaderamente somos, pero también de lo que alguna vez fuimos.
Es la vida misma... tan compleja, tan alegre, tan amarga... y no queda más remedio que convivir con ella...

Manos calientes y cabeza vacía... la vida.




Escrito mientras escuchaba Siete Crisantemos

XiViRiFlÁuTiC!!!!

viernes, 13 de marzo de 2009

Insoportablemente...

Mientras escribo estas mismas líneas, aún me asalta la duda sobre qué escribir. Cualquier cosa serviría, y sin embargo no acabo de verlo del todo claro, aunque creo que finalmente me decantaré por algo tan sencillo y convencional como lo es la noche... para algunos, lo mejor de la vida, para otros sin embargo, fuente de inspiración que te permite volver a escribir tras unos días fuera de juego, literalmente hablando.

- ¿Qué es lo mejor de la vida? -preguntó un lider a sus guerreros.
- La extensa estepa, un caballo rápido, halcones en tu puño y el viento en tu cabello.
- ¡Mal! ¿y tu Conan, que crees que es lo mejor de la vida?
- Aplastar enemigos, verlos destrozados y escuchar el lamento de sus mujeres.

Fragmento de Conan, el Bárbaro.


De luto se viste el día y a la vez que nos envuelve con un traje de estrellas, nos espeta con su luz los estigmas. La lluvia se sincroniza con mi soledad y el sueño se resiste a morir. Alguien robó mis bostezos... ¡Qué oscura está la noche! Con alevosía, busca mi alma entre las sábanas que buscan el acomodo para este cuerpo. 
A voces, el silencio me prohibe el sueño... apoyo los pies descalzos en el suelo y escondo mis legañas en el fondo del cajón... Ya nadie puede salvarme de esta marea que paulatinamente me inunda...
Este insomnio me aturde, roba mis esperanzas y demora esta noche larga...
Y pienso una vez más, sin hallar respuesta alguna, tratando de encontrar la convicción donde quedé perdido. Quizás sea conveniente atajar en la vereda y esperar paciente que tome el mismo camino.
Con estas palabras hago duda de ti y corrijo ahora el perfil más exacto de tu rostro... insoportablemente vivo hoy. Esta noche desvanecerá la sonrisa más bonita y más tierna del mundo. Y con ella desaparecerá una de las partes más preciadas de mi vida.
Y las lágrimas serán testigo mudo de lo que siento... no tengo palabras para poder expresar...
... que esta no es una noche triste...

Hoy, cambio de apariencia. Esta vez, es un meme. 
Hacía mucho tiempo que llevaba intentando responder a un meme que siempre he llevado en la cabeza... ¿qué es lo que me inspira? Quizás lo que más inspire a alguien sea una musa, pero no solo basta con eso, a veces son varias las cosas que te incitan a escribir de una u otra forma. El dibujo de la cabecera, lo hice hace unos días, mientras pasaba las horas muertas tumbado en la cama, reposando. Son mis ocho inspiraciones, a las que habría que añadir la siempre presente musa. Empezando por la izquierda y siguiendo las agujas del reloj: Mario Benedetti, Miguel Hernández, Joaquín Sabina, Manolo García, Pablo Neruda, Carlos Chaouen, Silvio Rodriguez y Yann Tiersen.
Lanzo este meme a quien lo quiera responder: ¿Cuáles son tus inspiraciones? No digo número porque a veces es algo incontable.

Saludos xivirifláuticos!

XiviRiFlÁuTiC!!!

sábado, 21 de febrero de 2009

El juego del óbito

>> Este es un año difícil. El tiempo transcurre cada vez más rápido debido al efecto reminiscencia. En estas semanas que he estado ''ausente'' he hecho cosas, sí, pero quizás la mitad de esas cosas no han sido lo que realmente habría querido hacer. He dibujado, he leído, aprobado, suspendido, conocido a ídolos después de algún concierto, y por supuesto, he escrito, y bastante, pero esta vez, sobre un regalo de navidad. Iré subiendo cosas poco a poco. He vuelto.
Cada vez sois más lo que me animáis a seguir escribiendo, a no abandonar el blog. Muchas gracias a los de siempre y a todos aquellos que se unen a la tripulación del barco gris. Mil gracias. <<

Este texto se lo dedico a la única persona en el mundo que quizás lo pueda entender.
[...]
Tráelos todos
adonde yo te espero.
Siempre estaremos solos,
siempre estaremos tú y yo
solos sobre la tierra,
para comenzar la vida!
Pablo Neruda. Siempre.

Se escapa la vida a rasguños, y va descapullando dolores con los misterios propios de la misma. Se escapan batiendo el aire las palomas que defienden, un día cualquiera, ser dignas del sueño de una boca arraigada al valor de los suspiros de una noche callada, ausente de sonrisas y llantos. Se destrozan las rodillas al caer vencido por la luna y, mirando al cielo, se borran las estrellas que marcan el camino de regreso a ser la persona que nunca fui, afable y cortés, sombrero de copa bajo el brazo y pitillo encendido tras la sonrisa temprana de una boca que lentamente se abría sin preguntas. 
Ahí llega el mercante cargado de flores envueltas en papeles pintados, en busca de nuevas señales, una segunda oportunidad y un currículo repleto de camas desechas.
El tiempo perdido atosiga las campanas que anunciaban que había llegado la calma, y resurgen las dudas, inconformismo y miedo que tan solo un alma fiel y honesta es capaz de paliar.
Y sin embargo, no todo el lapso perdido es el que estrangula. El juego del óbito, su grito no lo detiene. Antecede la tempestad. Se ata en el destello, en un temor y se pierde entre las olas del mar... y solo entonces... emerge su cabello.
XiViRiFlÁuTiC!!!

lunes, 15 de septiembre de 2008

Bendita expiración. (Agorafobia)

La verdad es que siempre he sido muy asustadizo, sin embargo, me pude ver dotado de un increíble valor para hacer semejante atrocidad. Es cierto, siempre he sido nervioso. Pero el miedo me podía y ayer, finalmente, lo combatí. Por fin lo hice. Ahora descanso…

Me calzo los pies con mis botas. ¡Mierda! Ya se han vuelto a desatar los cordones… Me agacho y lo ato fuerte con la firme esperanza de que jamás volvieran a soltarse. Cojo el chaquetón oscuro de la suerte que me había acompañado todo un lustro de inviernos, el de los botones grandes, y la bufanda de colores fríos que me regaló mi novia hace ya un año. Vaya cara llevo. ¡Y que ojeras! Apenas me reconozco. Intento inútilmente solucionarlo apartando el flequillo de mi cara. Miro el reloj. – ¡Joder! Volvemos a llegar tarde… – Siempre  pasa igual. – Cariño, ¿que te queda? ¡Ya es la hora y aun no hemos salido!… ¿Cariño?

... Joder. Ha vuelto a pasar. ¿A quien le hablo? ¿A quien espero? Se me olvidaba que otra vez vuelvo a acudir solo. Volveré a ser el imbécil de turno. – ¡Mirad todos, por allí viene Dani!... Acompañado para no variar. Va, dinos, ¿donde has dejado a Clara esta vez? – Lo detesto. Los detesto. No hay nada que aguante menos que esa horrible situación. Bueno sí. Si hay algo que realmente odio es el insoportable sonido del silencio que en ese mismo instante deambulaba por todas las habitaciones vacías de alegría. Incluyendo donde estoy. Aquí la tristeza se personifica en mi ser. ¿Cuándo uno sabe cuando sobrepasa la línea de la cordura?

El estruendo de mis rodillas contra el suelo hace vibrar las paredes. Permanezco inmóvil, sin pensar palabra. Durante casi una hora entera no moví un solo músculo. ¿Por qué lo hice? ¿Cómo fui capaz? Ya he perdido la cuenta de los días que llevo sin abrir la dichosa puerta. ¿Seis meses? Da igual. Hoy todas las respuestas han invadido mi mente. Hoy es el día. Llegó la hora. Apoyo mi peso sobre la rodilla izquierda, mientras me impulso con la otra hasta ponerme en pie. Camino por el pasillo. Cada paso cuesta más que el anterior. Con los ojos cerrados, me voy impulsando con la ayuda de mis manos sobre las paredes, palpando las pinturas de firma extraña que adornan la oscuridad. Al fin llego a la puerta. La llave sigue ahí, bien encajada en su cerradura – ¿Quién  la iba a quitar sino?, –pienso, dejando escapar una sonrisa nerviosa. Despacio. Aproximo mi ojo a la mirilla. Todo como esperaba. El rellano sigue vacío. Mi mano temblorosa alcanza a tientas la llave… Lleno mis pulmones… Una… dos… y tres… ¡Clic! Una primera vuelta… Espiro. ¡Santo cielo! Puedo oír mi corazón como palpita a gran velocidad. Como mi respiración se acelera. El sudor ya moja la puerta y empaña la mirilla. Apenas puedo ver… Aspiro de nuevo… Dos… y tres… Clic, clic. – Bien Dani, bien. Ahora sólo tienes que coger la manivela y abrir… ¡Vamos, tú puedes!, ¡Todo va a ir bien! ¡Vamos, vamos!– Allí estaba ella, mi conciencia. Animándome. Y yo, dejándome animar. Aproveché un chasquido de coraje para abrir los ojos al instante que la puerta y sin tiempo de pensar, de un salto como jamás antes lo había hecho, me coloqué en medio del rellano…

Permanecí inmóvil lo que me pareció una eternidad. De nuevo volvía esa sensación. El miedo brotaba desde la punta de mis pies, subía por la espalda y se convertía en escalofríos a la altura de la nuca. Todos los pelos de mi cuerpo se erizaron al contemplar como, fríamente, una enorme sombra, escalón a escalón se acercaba hacia mí. El miedo cada vez era mayor. El infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte. Ya apenas dejaba escuchar el temblor de mis rodillas. Los ojos, aún en sus orbitas, contemplaban cada detalle, el parpadeo era imposible. El ruido sibilante del aire al entrar por mi boca iba en creciente aumento conforme el miedo pasaba a terror mientras las paredes se aproximaban cada vez más y la sombra restaba peldaños. Cada vez más cerca. Apenas a un metro de mí, extiende su mano hasta tocar mi hombro. Creía que mi corazón iba a estallar. 

...Una última bocanada de aire, mayor que las otras, bastó para acabar con todo.

 ¡Bendita expiración!

 Las rodillas que antes temblaban, ahora son las que, inertes, me fallan. Me desplomo en el suelo. El silencio me resulta tan extraño como placentero… Todo desaparece.

La verdad es que siempre he sido muy asustadizo, sin embargo, me pude ver dotado de un increíble valor para hacer semejante atrocidad. Es cierto, siempre he sido nervioso. Pero el miedo me podía y ayer, finalmente, lo combatí. Por fin lo hice. Ahora descanso… en paz.

 

XiViRiFlÁuTiC!!



domingo, 31 de agosto de 2008

Requiem de mis días

Bienaventurados los que padecen,
porque ellos serán consolados.
(Mateo 5.4)
Las palabras impresas se volverán tranquilas y la lluvia, azul rojiza. Camino de la meta, nuestras manos se entrelazan en un cerrar de ojos, al parpadear, una vez más, antes de olvidar para siempre, que simplemente fui un huésped más del tic-tac en el reloj de aquel compositor del réquiem de mis días, el único que me apetece escuchar cada instante que pienso robarte un beso, el último, lo juro, antes de perder el papel donde escribo tu nombre con mayúsculas dentro de un corazón atravesado por un dardo, cargadito del veneno que cultivé en tu memoria.
Tras tanta vuelta por mi cabeza, mi corazón deja de latir. Y así te recordaré siempre, como la luz que de tanto brillar, se quedó ciega; como el tren descarrilado, que no logró pasar a su hora exacta por la estación de mis sueños. Vacié las maletas sobre tu cama y me disculpé por no marchar.
Ahora huyo de mi réquiem a la ciudad de calles estrechas y parques sin muralla, de remolinos que levantan los árboles que lloran savia, y dan frutos con las lágrimas de sus recuerdos.
Por mis propios méritos, he podido comprobar, que dentro de tu espacio no hay barrotes; pero la libertad no es un requisito previo, indispensable, si quiero entrar. Contamos emociones, despilfarramos sentimientos, blasfemamos los olores, repetimos los sabores.
Dibujo en la arena un círculo… salir de él, soportar… y seguir caminando se me hace imposible. El miedo es el denominador común de nuestras vidas... Ya comienza la melodía.
Las entrelíneas aplauden momentos tristes. Los párpados se acostumbran a la brisa suave de poniente y a las palabras sin voces.

XiViRiFlÁuTiC!!

viernes, 29 de agosto de 2008

Colores y Dolores.

Y al fin conocí a Dolores, al tiempo que se escapaban volando las mariposas del bolsillo del interior de mi chaqueta. Y la brisa pasó a ser color y en un instante, dolor, pues ya desde mayores, todos sabíamos que los colores algún día caminarían junto a Dolores.
Buscamos solución en los grises, en las ausencias… de color, “las ausencias se visten de agravios”, me dicen. Se me va la vista en cada silencio inexplicable. Ahora recapacito. Dichosos aguijones de avispa cargados de veneno capaces de remover cualquier misterio.
Tuvimos de todo. Agua y niebla, y también fuego, pero de eso más bien poco. Tuvimos el placer de conocer el olor de miradas cómplices. Y sin embargo, sin embargo, desde tu orilla infranqueable, mirando al mar, se nos escapó la vida.
Y tuvimos nieve, y viento, mucho viento e insomnios compartidos consolados con besos…
Pero el dolor… ¡Ay Dolores! ¡Por qué te tuve que conocer! Si con el monólogo me bastaba, por qué lo empeñé por una distancia extraordinaria transformada en miedo y cosecha sin más fruto que alguna que otra lágrima guardada hasta entonces en el bolsillo del interior de mi chaqueta custodiada por millones de mariposas… y todo equilibrio entre el dolor y mis mariposas fue nulo, pues jamás logré acariciar esos colores… continuaron batiendo sus alas sobre los dolores.
Y los silencios, ¡ay esos silencios! Que han sido cómplices del temor de cada promesa…
Ya no existe el equilibrio en la conjugación de mi futuro imperfecto.


XiViRiFlÁuTiC!!

miércoles, 25 de junio de 2008

Abstinencia...

Síndrome de abstinencia: 1. m. Psicol. Conjunto de síntomas provocado por la reducción o suspensión brusca de la dosis habitual de una sustancia de la que se tiene dependencia. Estimulación del cerebro, provoca alucinaciones y delirios que causan visiones. Dilata las pupilas, provoca sudor excesivo y taquicardia.

[...] Como podría imaginar hace tan sólo un mes, que mi vida sería así, de esta manera. Y yo que pensaba que este síndrome de abstiencia iba a ser totalmente distinto a lo que en realidad es, que sería algo bueno. Iluso de mí. Jamás podría pensar que fuese a doler tanto. No esperaba que esta dependencia a ti, me cubriera de una espesa niebla que me impide ver más allá de tu figura y que la linda estrella que antes iluminaba mi alegría, ahora ilumina mi tristeza o me deja sin luz, a oscuras… No quiero tropezar y caer, prefiero quedar quieto, con mi reloj de bolsillo en mano, esperando que las gotas de lluvia apaguen mi llanto al comprender que no soy nadie en tu vida para que levante esa niebla que me cubre, para que la compañera de la humedad oxide las penas ahogadas en mis manos.
Quedo dormido en tu profundo sueño y despierto con los puños cerrados. Mi corazón en uno de ellos. Despierto con ganas de revindicar, no amor, ni dolor, sino la nostalgia que me invade. La misma que me llena de vacíos y me impide saber qué me falta.
Y no quiero caer en el olvido, no quiero desaparecer del mapa que guardas en tu bolsillo, ni quiero marchitarme en el anhelo… Lucharé por lo que quiero... He de romper con todo y buscar de nuevo toda la verdad por unas manos que no serán las nuestras, que no serán las mismas, pues serán otras las manos que te den calor...

XiViRiFlÁuTiC!!

sábado, 21 de junio de 2008

Carta a remitente...

Permaneces presente… a pesar de estar ya acostumbrado a tu ausencia, se que no te complace que lo diga de esta forma… Nunca me abandonaste… aunque hubo momentos… muchos, en que así lo sentí. Te fuiste del espacio donde aun te alcanzaba, te marchaste del único tiempo que tenía para estar junto a ti. Mi universo se oscureció, desapareció entre la bruma la tonta risa que adornaba continuo mi rostro y deje de recordar los sueños cada mañana al despertar. Sin embargo aun sigues presente… aun sin entender la mentira, habita en mí esa complicidad. Me alimenté a base de ver el alrededor, quise vivir de tu infinita sonrisa y de tu preciosa voz… la misma que ahora deseo borrar de mi mente para no llorar tanto… y olvidar la lección del querer de nuevo. Ojos sordos, mudos oídos y una boca ciega para no recordarte, para no extrañarte… y sin embargo quisiera poder sentir el calor de tus abrazos decirte una vez más lo mucho que te quiero, compartir el silencio que ahora comparto con mi soledad.
El tiempo nos transforma, la gente aparece… y otras se van, como tú. Y sin embargo quedan… a veces esperanzas… de sentirte, de volverte a mirar, de volver a escuchar tu voz, de ser feliz.



XiViRiFlÁuTiC!!

viernes, 20 de junio de 2008

Vacíos...

Llevaba tiempo queriendo colgar este...
[...] Hay esta noche un vacío en mi pecho tan grande como el de mi cama… En el primero falta el corazón, en el otro, la mujer que me lo arrebató. En uno siento que rebosa el amor y en el otro siento que falta calor. Vacíos que se extienden, ocupando todo el espacio, pueblan el aire y ahuyentan la luz, palidecen las paredes y alimentan las sombras...entonces, florece la tristeza. Ambos se convierten en motivos de deseo, sentimiento de tener alguien en quien pensar, un cuerpo que besar… una razón para soñar.

XiViRiFlÁuTiC!!

sábado, 7 de junio de 2008

Sueño de una noche de verano...




Siete centímetros de silencio, separan tus manos de las mías. Un océano de palabras no dichas distancian tu boca y la mia. Horizonte de deseos, de sueños... Un triste brillo en mi mirada que busca la tuya no puede negar que evidencio signos de tener ganas de volver a verte. Cualquier día de estos iría a buscarte para ir a caminar. Te llevaría al mar y disfrutaría a solas de tu sonrisa... muy poco a poco... sin prisas... y charlar mirandote a los ojos. Apagaría la luz de todas las farolas y cogería muy suave tu mano... y vivir a oscuras contigo el loco sueño de una noche de verano, y agarrado a tu cintura caminaríamos sobre la línea discontinua que separa la medianoche de la locura [...]

XiViRiFlÁuTiC!!


viernes, 6 de junio de 2008

Preso de un recuerdo...



Se silencia la tarde por tu ausencia... se silencian los besos que te iba dando...y se silencia el ocaso, cayendo como guadaña sobre mi cuello. No sopla el viento que se enredaba en tu silueta, ni se refleja la luna en el manso del río. No llora la lluvia por la desesperación de no poder mojar tu pelo, ni suspiran los árboles que mueren de frío.
Las tardes de domingo, en invierno son más largas y frías. Un silencio que duele como un puñal, se hunde profundo convirtiéndose en grito. Más que un grito, un aullido roto de quien cae malherido. Y muerdo mis manos hasta hacerlas sangrar, amordazo tu nombre que fue tan mio...
En estas noches, las mas largas que he vivido, sólo siento tu ausencia... un castigo.
Eterno invierno... silencioso... no estoy contigo.
XiViRiFlÁuTiC!!

jueves, 5 de junio de 2008

Camino descalzo...




Un malestar interno me tortura cada instante. Rompe mi ser… Roba mi alma y juega con ella. No es consciente de lo que vivo. No es consciente de nada. Cree que es divertido. Yo pienso lo contrario. Vivo la pesadilla de un sueño que jamás tuve.
No se complace por nada que le hago, y si lo hace, no lo cuenta. Pasa de mí. No me quiere. Tampoco me odia. Simplemente le soy indiferente.
Veo mi vida tras un cristal, a través del cual todo es color, figuras y movimiento que se reparten por el todo de un pequeño espacio. A este lado todo es inmenso. Monótono. Oscuro. Siniestro. Sólo me encuentro yo, empañando el dichoso cristal que me separa de mi propia realidad. Golpeo con todas mis fuerzas, permitiendo que la ira mueva las cuerdas de mi cuerpo. Quiero salir. Rescatar mis pies del fango del agobio y del sinsentido que me impide escapar.
En el lado oscuro de la luna, en el ocaso de los sueños jamás cumplidos, en la espesa llanura de mentiras… En el bosque donde habita el miedo, no hay flores… ni acertijos… Solo impotencia… Una llaga egoísta que daña y martiriza… me nubla y me pierde. En el denso bosque de mentiras de nada sirven las brújulas. Allí todo lo perdido está por encontrar. No habitan duendes, ni hadas… sólo miedo y falsedad que discurre entre las hojas de los inmensos y desnudos árboles. También una soledad tal que llega al hastío…
Al borde del precipicio de la desesperación donde la inestabilidad de algo que solo existía en mi mente me empuja con maldad al abismo de la tristeza, me consumo lentamente entre los dulces recuerdos y el mísero sentimiento de culpabilidad de haber empezado algo, algo que ahora me destroza el alma…

...sueños que sofocaron mis sentidos...




XiViRiFlÁuTiC!!

lunes, 2 de junio de 2008

Desgarradora certeza...




A veces llega un momento en que uno comprende, mejor dicho, tiene la certeza de que hay cosas que no desea comprender o al menos prefiere no intuir. Sabe aquello que dicen esas miradas tan llamativas que rompen por dentro, conoce bien aquello que sueña con los ojos abiertos, encuentra mensajes en minúsculos detalles dónde en realidad no hay detalles y sobretodo descubre las enormes ausencias de besos, se pierde en los desiertos de su corazón y llora desconsoladamente invisibles lágrimas, como un niño.
A veces uno puede entregar, o mejor dicho creer en ciertas ilusiones que no desea entregar o quizás prefiere no alimentar. Cree en lo que le cuenta su pecho, siempre tan sincero. Suspira por los latidos lejanos de un corazón, ausente, que sueña con absolutamente todos los besos de amor verdadero que no va a recibir y anhela el dulce aroma de un abrazo, gusta de poder parar el tiempo en algunos momentos y sufre apasionadamente cuando se siente ignorado.
Desgarradora certeza que atormenta cada minuto vivido de un hombre enamorado.
XiViRiFlÁuTiC!!

domingo, 1 de junio de 2008

Préstame un bocado...


Abro un libro. Leo palabras al azar. Invento sueños que acarician despacio en noches de soledad. Sueño dulce. Tengo mil pesares y miles de conflictos absurdos. Me sumerjo en lagunas de aguas cálidas y profundas. No se nadar. Me deslizo por las dunas de tu cuerpo. Me pierdo con certeza. Defiendo la alegría. Pierdo la cabeza. Pienso en frío. Quiero volverte loca. Vivo un segundo. Muero tres. Odio mil cosas. Solo quiero una. Contemplo el mar. Me detengo a destiempo. Espero el momento casi siempre por llegar. Miro al cielo cuando esta oscuro. Escucho el silencio de quien me quiera hablar. Hablo en silencio con quien me quiera escuchar. Soy casi sincero. Me desencadeno de las cadenas por el amor de una mujer. Sufro sin miedo. Lloro de pena. Muero por tus huesos. Muero en tu boca. Enloquezco en la noche...me enamoro de verdad.


XiViRiFlÁuTiC!!

miércoles, 14 de mayo de 2008

''Carta de fin de un amor e inicio de una amistad''

“Podría enamorarme de ella, pero por el momento no creo ser capaz de hacer semejante putada…” así comenzé ya una página de mi diario. Cometí un error…me deje llevar…ahora descubro la realidad y duele. Lloro por dentro y por fuera. Dar un paso adelante no es más que otra utopía de mi mente loca. Quizás la mas real. Casi palpable. Creía que lo tocaba ya con la punta de los dedos y sin embargo aun quedaba un buen tramo para poder llegar… estoy loco…
…por ti.

Llevo días en que estoy muy raro. Como si algo quisiese escapar de mi interior y gritar diciendo muchas cosas bonitas. Pero no salen. Se esconden en mi tripa y me hacen sufrir. Estas palabras y pensamientos no se esconden solos. Los escondo yo. Por miedo. Podrían ser palabras muy bellas cuando salgan pero quizás transformarse en dolorosas tras escuchar su respuesta, respuesta que quizás ya conozca y es lo que me hace esconder todo. Meses llevo escribiendo a todas horas…escribiendo en vano… cosas bonitas que me acercaban pasivamente a ti…me sentía bien escribiendo esas cosas, soñando despierto, creyendo que quizás algún día todo aquello que escribía se hiciese realidad…como si fuese un sueño… Miedo, desesperación, falsas esperanzas… tristeza he obtenido tras conocer lo que piensas de tu boca. Que me quieres…pero a tu manera… yo también te quiero pero a la mía. Quizás te quiero demasiado… échame la culpa… no supe cuando parar… me deje llevar por un sueño… Dejé de ver que era tu amigo, dejé de ver que siempre iba a ser tu amigo. Y me empeñe en pensar que podía ser algo más… Lo siento.
Será difícil cambiar el “chip”, ojalá me cueste poco. Cuando estás cerca, cuando no, cuando me miras, cuando no ves, cuando escuchas, cuando oyes, cuando te tapas los oídos para no oír aquello que no quieres. Cuando dices que me quieres, cuando me odias sin decírmelo, cuando me besas, cuando te echo en falta… No puedo dejar de pensar en ti.
Me gustaría decirte algún día te quiero de verdad. Y que si hay algo que quiero en mi vida es pasarla junto a ti.
¿Sabes lo que más me gusta de ti? Tu libertad, tu forma de ver la vida, tu manera de vivir los momentos… Adoro tus besos… tus ojos… tengo miedo a que ahora que sabes todo esto, esos ojos dejen de mirarme como antes … espero que no me mires como un bicho raro que escribe cursiladas… solo escribo lo que pienso. Jamás borro una frase

Injusta es la palabra que utilizo ahora para describirte…la misma que utilizo para describir mi vida. Injusta. Quien menos se lo curra es quien finalmente se lleva el tesoro. Es ley de vida. Pero no es mi ley. Cada fracaso supone un capítulo más en la historia de mi vida y a la vez una lección que me ayuda a crecer… a madurar… a darme cuenta de que los sueños, sueños son… No me dejo desanimar por los fracasos. Aprendo de ellos, y sigo adelante.

Intentare cambiar, sera difícil… pero lo intentaré…
XiViRiFlÁuTiC

matias moreno aroca

matias moreno aroca

El grande