jueves, 22 de mayo de 2008

Soledad compartida...



Luz tenue. Respiro un leve olor a humedad . Sentado en el suelo de mi habitación. Necesito pensar. Saco un cigarro de la caja. Lo dejo caer gentilmente sobre mis labios y lo enciendo lentamente. El aroma ya me relaja. La primera calada de ese humo penetra por mi garganta y llega a mis pulmones ya ennegrecidos. Dicen que mata, como la vida...
Cierro los ojos y tomo una segunda. La mente queda en blanco. Me centro en la música de fondo casi imperceptible que entra por mis oídos hasta mi mente. Sentimiento puro y genuino que se refuerza con cada una de las caladas… sólo así te invade, notando como se agarran las notas en cada rincón de tu interior, tirando de ti con fuerza, sacudiéndote con pasión el corazón. Poco a poco descubro abstractas figuras del humo que sale de mi boca. Bailan al compás de la música. Inhalo una vez más. Comienzo a notar como las palabras fluyen por la punta de mi lápiz y quedan en el papel. Mientras aspiro el dañino y relajante humo del tabaco, hago argollas para matar el aburrimiento entre texto y texto estampándolas contra la luz del flexo. Exhalo suave dejándome envolver. Me siento solo, desesperado…
En mi mente se dibuja un rostro viejo, demacrado… Cada uno de los recovecos de su cara una vivencia, cada marca de su cuerpo una experiencia vivida… vida llena de satisfacciones, de esplendor y éxito aunque envuelta de crueles desengaños inesperados, sinsabores e injusto sufrimiento. Un icono de coraje, valentía y lucha constante… fiel ejemplo de un auténtico triunfador… más no exento de nostalgia, heridas y dolor de la lejana niñez que nunca poseyó.
Profundo cansancio tras sortear las infinitas piedras del camino y ásperas manos, resultado de la lucha constante, de avanzar a pecho descubierto sin perder jamás la honestidad, de no conocer el miedo a nada, salvo a la soledad que hoy le amenaza…
… Soledad que hoy comparte conmigo.
Se consume el pensamiento casi tan rapido como mi cigarro…Tomo mi última calada y busco un hueco, lo apago mientras observo como cesa el humo… quedo de nuevo solo.

XiViRiFlÁuTiC!!

4 comentarios:

Lola dijo...

Un tópico pero...
¡Fumar es malo! Tú que estudias odontología deberías saber las consecuencias del tabaco en la boca (y en otras cosas pero enfin). El tabaco, como has mostrado, sólo te brinda una compañía efímera. Siento haberte abandonado, pero cada vez que entraba me daba un poco de pateo escribir (tenía que registrarme) y suele atacarme la pereza, sobretodo si estoy enferma como hoy. Me aburría tanto que ahora que no hay nadie (es el mejor momento para navegar por la red) he decidido entrar y firmarte de una vez por todas... Pero te leo, tonto :)
Un besito matías

Lola dijo...

Tu sensibilidad me impresiona y tu melancolía me desespera...

XiViRiFlÁuTiC dijo...

Ya sera para menos, de todas formas, gracias!!! :)

Anónimo dijo...

La elección ha sido muy difícil, no he conseguido decidirme por uno, pero con este me sentido bastante identificada, asi que aquí te escribo yo... xD
Aunque lo que te voy a poner creo que le pega más al del caracol...

"No te quedes inmóvil al borde del camino, no congeles el júbilo, no quieras con desgana, no te salves ahora ni nunca.
No te salves, no te llenes de calma, no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo, no dejes caer los párpados pesados como juicios, no te quedes sin labios, no te duermas sin sueño, no te pienses sin sangre, no te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo, no puedes evirtalo, y congeles el júbilo, y quieres con desgana y te salvas ahora, y te llenas de clama, y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo, y dejas caer los párpados pesados como juicios y te secas sin labios y te duermes sin sueño y te piensas sin sagre y te juzgas sin tiempo y te quedas inmóvil al borde del camino, y te salvas; entonces, no te quedes conmigo"

Mario Benedetti

Me encanta este hombre, y todo lo que escribe... Y la verdad es que tú vas por buen camino para llegar a ser tan... como él (o tan como tú!) xD (que rayada!)

PD: ¿Te he dicho alguna vez que te querré todo la vida?"

matias moreno aroca

matias moreno aroca

El grande